
En el estadio San Siro, Milan goleó a Udinese por 4 a 1 con los tantos del brasileño Pato, Filippo Inzaghi, el otro brasileño Cafu y Clarence Seedorf. La visita se había puesto en ventaja gracias a Giandomenico Mesto.
Con esta victoria, Milan suma 63 unidades y se queda en la quinta posición de la tabla, es decir afuera de la Champion League. Udinese, por su parte, se ubica en la séptima plaza del torneo, con 57 puntos.
Los locales se merecieron la victoria, porque disputaron un segundo tiempo extraordinario, luego de una primera etapa bastante negativa. En efecto, durante los primeros 45 minutos el Milan hizo bien la fase ofensiva, pero mantuvo el rítmo bajo y se expuso demasiado al contraataque de Udinese.
Luego de un par de ocasiones por parte, Kaká se hizo cargo de su equipo, volviéndolos locos a los defensores visitantes. Pudo poner en ventaja al local a la media hora, pero luego de un control excelente remató desviado.
Un minuto más tarde, Mesto recibió solito por derecha, enganchó para el medio salteándolo a Favalli y, de zurda, la clavó a lado del segundo palo, inatajable.
La reacción del Milan estuvo toda en un clamoroso error de Kaka, que a dos pasos desde el área chica remató desviado de interno derecho, desperdiciando la excelente asistencia de Ambrosini.
En el entretiempo, Ancellotti puso las manos exctamente adonde servia, sacándolo a un Oddo realmente insuficiente y a Brocchi para ponerlos a los brasileros Cafu y Pato: así, Milan bajó a la cancha con un rítmo infernal que le permitió igualar la cuenta en 3 minutos.
En efecto, Kaka recibió por derecha el pelotazo de Pirlo y, de primera, la puso en el medio. Inzaghi pifió el balón, pero por atrás llegaba Pato, que tuvo sólo que empujarla adentro.
Los locales siguieron empujando con todo y, lugo de apenas 10 minutos, se pusieron en ventaja. Ambrosini la pisó, de espaldas al arco en el borde del área, se dio vuelta y la metió a medio para Pato: el brasileño se la bajó de pecho a Inzaghi, quien remató de primera anotando el 2 a 1.
Udinese trató de reaccionar y logró crearle algún problemas al local, que de todas maneras logró defenderse ordenadamente y siguió dominando el encuentro gracias a los espacios que encontraba en las contras.
En efecto, fueron los rossoneroi aquellos que siguieron creando las ocasiones mejores: Kaka erró un penal e Inzaghi recogió el rebote del arquero pero su remate fue devuelto por el travesaño. Luego Pato remató desde afuera haciendo temblar otra vez el horizontal.
Fue Kaka quien selló el partido al inventar dos asistencias perfectas, la primera para Cafu y la segunda, ya en tiempo de descuento, para Seedorf: ambos le agradecieron al compañero enviando el balón a inflar la red visitante, para redondear el marcador final.
Fue un buen triunfo de Milan, que de todas maneras hubiera tenido que disputar este mismo partido el domingo pasado: en cambio, ahora se quedó con un puño de arena en las manos.



