
Para el Milan el torneo local es algo así como un estorbo: siendo campeón de Europa es candidato de ley, pero en realidad la nobleza rossonera no ama tener que transpirar mucho ante esos “chicos” que se resisten a entregar los puntos.
Pero el tren no espera, máxime si la locomotora es esta Roma que no para de ganar y vuela muy alto. En suma, ante el Parma hay que sumar de a tres, porque otro resultado podría implicar un retardo demasiado pesado luego de apenas cuatro fechas. No debería ser tan díficil para el Milan: se juega el sábado a las 20,30, eco de las noches coperas que tantos les gustan a los rossoneri, el Parma aún no ganó en el torneo y esta vez deberían estar todos los mejores, comenzando por el brasiileño Kaká. Los antecedentes son extremadamenta favorables: en 17 partidos en San Siro hubo 140 triunfos locales, 5 empates y apenas 2 caídas, con el doble de goles, 30 a 15. En la pasada temporada fue 1 a 0 con el gol de Superpippo Inzaghi. Confianza en Gilardino
Carlo Ancelotti está convencido de que el problema de Gilardino es sólo una cuestión de tiempo: el delantero es un grandote que tarda un poco más en ponerse bien y necesita jugar. Por eso, confianza renovada: el bomber será el único delantero. Por el resto, podría haber una fecha de descanso para Kaladze en defensa: en ese caso ingresaría Bonera. La línea central, en cambio, será la titular, con las presencias de Pirlo y Kaká como en Champions. Sigue Corradi
Domenico Di Carlo sigue sin poder disponer de Budan y Gasbarroni, lesionados, pero la llegada de Corradi, quien anotó un gol en su debut, eliminó el problema en ataque: el ex Manchester City jugará junto a Reginaldo y Pisanu. Por el resto, balotaje entre Coly y Zenoni por el puesto de lateral derecho defensivo y entre Falcone y Paci por un puesto de marcador central: en ambos casos, el nombrado en primer término es el favorito.



